sábado, 15 de mayo de 2010

el verdadero amor se ahogó en la sopa, Enrique Santos Discépolo

Piantá de aquí, no vuelvas en tu vida.
Ya me tenés bien requeteamurada.
No puedo más pasarla sin comida
ni oírte así, decir tanta pavada.
¿No te das cuenta que sos un engrupido?
¿Te creés que al mundo lo vas a arreglar vos?
¡Si aquí, ni Dios rescata lo perdido!
¿Qué querés vos? ¡Hacé el favor!.

Lo que hace falta es empacar mucha moneda,
vender el alma, rifar el corazón,
tirar la poca decencia que te queda...
Plata, plata, plata y plata otra vez...
Así es posible que morfés todos los días,
tengas amigos, casa, nombre...y lo que quieras vos.
El verdadero amor se ahogó en la sopa:
la panza es reina y el dinero Dios.

¿Pero no ves, gilito embanderado,
que la razón la tiene el de más guita?
¿Que la honradez la venden al contado
y a la moral la dan por moneditas?
¿Que no hay ninguna verdad que se resista
frente a dos pesos moneda nacional?
Vos resultás, -haciendo el moralista-,
un disfrazao...sin carnaval...

¡Tirate al río! ¡No embromés con tu conciencia!
Sos un secante que no hace reír.
Dame puchero, guardá la decencia...
¡Plata, plata y plata! ¡Yo quiero vivir!
¿Qué culpa tengo si has piyao la vida en serio?
Pasás de otario, morfás aire y no tenés colchón...
¿Qué vachaché? Hoy ya murió el criterio!
Vale Jesús lo mismo que el ladrón...

Qué vachaché, 1926
Foto: "no habrá más penas ni olvido", óleo de María Catalina Alberto, 2010

jueves, 13 de mayo de 2010

algo, una armonía de muerte y vida, Jorge Aulicino en macedonianos 2010

Ponte el traje inglés y ve a caminar entre las piedras.
Admira el crepúsculo sobre los cuidados jardines y las colinas.
Algo, una armonía de muerte y vida, habla entre las nubes
segadas como dorado trigo; entre la melancolía suave
un rechinar de lo encontrado, no encontrado, resiste.

La violencia del pantano,
la lucha sin principios, excepto el de la vida ciega
contra la vida ciega; la comadreja que atrapa al colibrí,
el feto del gato rodando por la corriente, la zarpa
derribando la gacela, el gusano trepando el nido,
opuestos a un candor de primeros y caídos imperios,
leyes o plan maestro que con desvergüenza encomiable bate,
suave, armonioso, como campanas.

Jorge Aulicino, 14-Darwin Memorial, La Nada

lunes, 10 de mayo de 2010

cada noche, Griselda García

Cada noche Padre
ciego de ardor
golpeaba la cuna de carne
donde yo crecía.

Mi cuerpo
recuerda la embestida
mes a mes.
En sangre acusa aquel deseo,
este terror.

"El llamado de la sangre", La ruta de las arañas, 2005

viernes, 7 de mayo de 2010

el domingo cuidate, rubia del teléfono, Laura Yasán

el dinosaurio es una especie
de piel supeditada
a un gran aparato reproductor

eso me pierde

sus jeans del paleozoico
y el sudor en los fierros de su hombría

hablar idioma rojo el dinosaurio
decir revolución mi amor proletariado
en el sillón del living
en las estepas de la contradicción

decir que lee a tolstoi
que piensa en mí los fines de semana

eso me pierde

tiemblo en su cuerpo magnífico animal
lloro lágrimas fáciles inútiles
dice mi amor mi vida no poder
yo tener vaquillona en el jardín
yo proteger la cría

partirme corazón el dinosaurio
esa especie de hombre

"restos fósiles", La llave Marilyn, 2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

a nada sino a ésta prestale tu atención, Leonor Silvestri

cada casi 100 años nieva
en buenos aires
el pueblo, no sé de qué clase,
se atreve recién
a tomar las calles
celebra o festeja
el mundial de nieve
frente a la ventana
con la calefacción central
los ideales se derriten
los poetas de cierta edad
se sonríen
esta misma noche
la gente
estará muerta
o ya se han muerto
no lo sé
en el día de ayer
tapa la chapa la nieve
embotamiento adentro en el hueso
frío el colchón
o la catrera congelada
la habilidad de sentir
nada nada
excepto felicidad
los poetas de mi edad
no leen libros rojos y negros
forrados con papel araña
burócratas del reformismo
votan vetan desalientan
a quienes resisten
la estupidez

2007, El don de creer

domingo, 2 de mayo de 2010

Macedonio siempre


La Fundación Médica de Lomas de Zamora a través de la CODIC, comisión de docencia, investigación y cultura, y el Taller Macedonio Fernández de lectura y escritura creativa invitan a poetas y narradores a participar del

VII CONCURSO NACIONAL MACEDONIO FERNÁNDEZ DE NARRATIVA BREVE Y POESÍA



Bases generales:

Podrán participar todas las personas mayores de 18 años residentes en Argentina con un libro inédito de poesía o narrativa breve escrito en castellano, de tema libre, que no haya obtenido premios o menciones, ni haya sido finalista en otros concursos.
Sólo se podrá participar en un género.
Se tomará como válida la fecha del sello postal.
No se entregará recibo alguno por la recepción de las obras.
Ningún material será devuelto por la institución durante el concurso ni después de establecido el fallo del jurado ni se mantendrá correspondencia sobre el mismo con los participantes.
Los autores ganadores conservarán los derechos totales de su autoría.
La participación en este concurso es gratuita.
La sola recepción del material determina la inscripción.
No podrán participar personas relacionadas directamente con el CMLZ.
Los autores premiados serán notificados en los primeros días del mes de noviembre.
La participación en este concurso implica la aceptación completa de sus bases.


Los envíos serán recibidos desde el 3 de mayo hasta el 3o de julio de 2010 por correo postal o personalmente en Colombres 420, (1832) Lomas de Zamora, Buenos Aires, Argentina.

Premio único e indivisible para cada género: $ 3.000 más la edición del libro ganador.

Bases Narrativa: un libro inédito de cuentos breves, de temática libre, con un mínimo de 50 y un máximo de 70 páginas, en hoja tamaño A4, anillado y firmado con seudónimo, en letra Times New Roman o similar, en cuerpo 12, a dos espacios, por una sola cara del papel.
Sistema de plicas: los libros deberán ir acompañados de un sobre cerrado conteniendo los datos personales del autor (nombre y apellido, número de documento, domicilio, teléfonos y correo electrónico) y en cuyo frente figurarán el seudónimo y el título de la obra. Cantidad de copias: tres.

Jurado Narrativa: Silvia Camerotto, Carlos Pereiro y Roberto Ferro.


Bases Poesía:
un libro inédito de poemas, de temática libre, con un mínimo de 400 líneas y un máximo de 700, en hoja tamaño A4, anillado y firmado con seudónimo, en letra Times New Roman o similar, en cuerpo 12, a doble espacio por una sola cara del papel. No podrán superarse las 70 páginas.
Sistema de plicas: los libros deberán ir acompañados de un sobre cerrado conteniendo los datos personales del autor (nombre y apellido, número de documento, domicilio, teléfono y correo electrónico) y en cuyo frente figurarán el seudónimo y el título de la obra. Cantidad de copias: tres.


Jurado Poesía: María del Carmen Colombo, Jorge Boccanera y Javier Adúriz.


Coordinación general: Roxana Palacios Loray

Taller Macedonio Fernández-CMLZ de lectura y escritura creativa.
Colombres 420, Lomas de Zamora.
Teléfono: 156 782 4551
macedonianos@gmail.com / http://tallermacedoniofernandez2010.blogspot.com

jueves, 29 de abril de 2010

imposible la imagen, Roxana Palacios

sin embargo pájaros cantan esta noche
el resto son hojas que oscurecen la ventana
las paredes
el cielo frío como un rechazo
yo bailo en mi cuerpo un fragmento de esplendor
afuera la calle
su rigidez de cosa extraña
no tengo explicación para la carne
ninguna verdad
hay luces por fuera de la casa
no me entrego a sus brazos
soy el pensamiento helado de esta noche

Sin embargo pájaros cantan esta noche, en Saquemos a mamá del cielo, Roxana Palacios 2010

martes, 27 de abril de 2010

Lector: no Clasifiques: ¡fantasías!, con desvío, Macedonio Fernández

La presente publicación se inspira principalmente en el deseo de dejar argumentada una protesta, que ha tardado mucho en formularse, contra el noumenismo. Asombra que los pensadores, más aun los artistas, y sobre todo los hombres de Pasión -única justificación y fin de la vida y el arte y única condición en que hay una felicidad posible- no se hayan unido en protesta y para trabajar en la liberación del pensamiento humano de las impuras sombras que Kant le insufló, usando un poder intelectual privilegiado en negar la substancialidad del vivir y la adecuación de la inteligencia al ser, la Cognoscibilidad. El noúmeno y el agnosticismo son las peores obras de la inteligencia, y si la Pasión no se hizo renuncainte al contacto de estas dos tristezas, es porque ella es la certeza misma y el ser mismo. Pero hay algo en el día humano actual, en el Día posterior a Kant, que hace imperfecto el unísono de deslumbramiento con que el Día debe enloquecer a la Pasión.
Goethe debió acudir en socorro de la Belleza al sentir la repulsión que no puedo dudar experimentara ante los nutridos capítulos de este hurtador nuestro.
Creador de Margarita, de Mignon, ¿cómo pudo callar? Pasión, ¡Idoneidad suprema del Ser!
Lector: no Clasifiques: ¡fantasías!, con desvío.
Cotidiana tuya, como mía, es Fantasía.

No toda es vigilia la de los ojos abiertos, 1928, (fragmento), Macedonio Fernández
Foto: Susana Thénon

seminario: experiencia del análisis, experiencia del zen, por Alberto Silva

cuando Japón, y dentro de él el Zen, dicen "Occidente" pueden estar pensando en una o varias de estas tres cosas: la Modernidad, el Cristianismo y el Psiconálisis.

Alberto Silva Castro


Un fenómeno cautiva (y estremece) al pensamiento contemporáneo: la fábrica racionalista amenaza derrumbe. Se agrieta la razón entendida como ego cartesiano. Cunden sospechas ante cualquier verdad que sólo sepa acreditarse con argumentos a priori. En respuesta a sus dudas, el hombre que quiere conocer busca un discurso diferente, capaz de encontrar apoyo en la experiencia. ¿Experiencia? Una que surge del encuentro entre el aclaramiento de la mente (skolé) y prácticas de vida (háiresis). Una que, al adentrarse en el enigma de la existencia, lucha por transformarla.

Interesa el cotejo de dos eminentes antropologías de la experiencia:
* Al Este, cierto zen, el de Dôgen Zenji (siglo XIII).
* Al Oeste, cierto psicoanálisis, el de Jacques Lacan (siglo XX).
De Lacan hablamos sin descanso. En cambio, ¿qué sabemos del zen?: ¿es religión, es filosofía, es yoga, es plegaria, es terapia? Una clarificación resulta urgente para entender hasta qué punto Dôgen y Lacan han de medirse en el poco balizado terreno de la experiencia.

Porque ambos muestran ser maestros de experiencia:
* Tenaces para ensayar sobre sí mismos nuevas prácticas de existencia.
* Hábiles para transmitirlas metódicamente volviéndolas comunes, humanas. Por así decirlo, universales.

Tender puentes entre ellos equivale a observar cómo abordan dimensiones cruciales de la existencia:
* Lo real, la ilusión (ambos atrapados en la redada del lenguaje).
* El placer y el dolor (ambos sujetos al ansia/deseo).
* La mente y el vacío (ambos anhelando un más allá de lo pensado).

Ahora bien, ¿estamos prontos para ser interpelados por la experiencia? ¿Estamos de acuerdo en afirmar que no hay conocimiento sin una íntima conexión entre los datos de la mente y el pulso del corazón? Este ciclo indaga en la cuestión.

Días y horario de los encuentros: martes a las 18,30
Lugar de encuentro: Colombres 420, Lomas de Zamora
Informes e inscripciones: macedonianos@gmail.com
Teléfono de consultas: 156-782-4551


* Foto: Alberto Silva Castro, Zen stones

sábado, 24 de abril de 2010

VII Concurso Nacional Macedonio Fernández

La Fundación Médica de Lomas de Zamora y el Taller Macedonio Fernández de lectura y escritura creativa, invitan a la presentación de los libros:

Pasto del Fuego, de Gustavo Fontán
La hija del carnicero, de Analía Mehlberg
Fast Food, de Carolina Bruck
Sabactani, de Gustavo Weisberger
Cuerdas rotas, de Alejandro Tloupakis
Strip, de Marión Berguenfeld


ganadores de las tres últimas entregas del Concurso Nacional Macedonio Fernández de narrativa breve y poesía, en la 36a Feria Nacional del Libro de Buenos Aires, Sala Roberto Arlt, el viernes 23 de abril de 2010, a las 15

Hablarán de las obras los escritores: María del Carmen Colombo, Inés Garland, María Isabel Pazos, Javier Adúriz y Roberto Ferro Coordinación general: Roxana Palacios

Habrá un brindis después de la presentación, los esperamos!
*

miércoles, 21 de abril de 2010

abrir el ojal de una herida llamada ojo, María del Carmen Colombo

Miserable estratagema
para tenerte parecerme
a vos

ser en espejada lejanía
lo que brilla por ausencia
una estrella

no me llames ilusa
estoy arriba
reina de la nada
ardiendo en mis heridas

soy tu pequeño espejismo
qué peor atadura
ah, si quisieras llegar hasta aquí
y entraras en esta luz

en todo caso si así fuera, querido mío
la luz hiere, la luz es realidad


"Carta a papá", Bestiario sentimental, María del Carmen Colombo

sábado, 17 de abril de 2010

yo no supe dónde entraba, San Juan de la Cruz

Entreme donde no supe
y quedéme no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.

Yo no supe dónde entraba
pero cuando allí me vi
sin saber dónde me estaba
grandes cosas entendí
no diré lo que sentí
que me quedé no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.

...........................

El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece
y su ciencia tanto crece
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Cuanto más alto se sube
tanto menos se entendía
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

...........................

Este saber no sabiendo
es de tan alto poder
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer
que no llega su saber
a no entender entendiendo
toda ciencia trascendiendo.

Y si lo queréis oír
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo
toda ciencia trascendiendo.

San Juan de la Cruz (1542-1591) Coplas (fragmento)

miércoles, 14 de abril de 2010

él escapó, Adolfo Zutel

se diría que los dedos miraban lo profundo no miraban
pero él no está
alguna tibia un fémur un agujero del cráneo compañero de todos los agujeros del cráneo en aquel hueco del suelo

(un zorzal empecina el gorjeo)

se diría que él no está en el lugar exacto donde la camioneta do dejó y aunque trataron de cubrirlo con mil capas de arcilla
él escapó él escapó él escapó él escapó él escapó

(un zorzal habita el ciprés)

se sabe no se sabe que él volvió al rincón de las fotografías y a la escuela con el moño azul con el moño azul y las medias caídas

(un zorzal llena de cantos el ciprés)

se diría que él no rima él rima y él es viento cuando apaga las velas
cuando alumbra
se adormece en un canto en la mano de un niño que pide que no pide
se diría que él es niño que él no es niño
que gesta con el viento cenizas de la lluvia para regar los pies de muchos niños que vuelven de la escuela

(un zorzal canta en la madrugada)

se sabe que él peleó por cada molécula del sur
que intentaron quebrarlo y él escapó él escapó él escapó

en la mano
tenía
un lápiz color zorzal
un moño
azul
blanco y azul

a E.M.
a Liliana Díaz Mindurry

"Él escapó", en Si alguien no escribe un verso, 2002

martes, 6 de abril de 2010

palabras repartidas cuidadosamente, Hugo Gola

Aquí
además
existen hojas
que no han sido taladas.

Aquí
además
existe el agua
que no alcanza a secarse
existe la sangre
disimulada a veces
durante tantos años.

Existe
nuevamente septiembre.

Aquí
todavía vive
la tierra
que vuelve a calentarse
entre mi planta
y la tuya
entre los pies más desnudos
más abajo de los tallos
que quedaron erguidos.

Aquí
puede decirse
hubo labios muy libres
y palabras repartidas cuidadosamente
como armas.

"Poema" (fragmento), PBA, n 22, 1956, en Poesía Buenos Aires, 2010
Foto: Enero, Pintura al óleo, Mayca Alberto

martes, 30 de marzo de 2010

blanco polen de mundos, Alfonsina Storni

Yo he sido aquella que paseó orgullosa
el oro falso de unas cuantas rimas
sobre su espalda, y creyó gloriosa,
de cosechas óptimas.

Ten paciencia, mujer que eres oscura:
algún día, la Forma Destructora
que todo lo devora,
borrará mi figura.

Se bajará a mis libros ya amarillos,
y alzándola en sus dedos, los carrillos
ligeramente inflados, con un modo

de gran señor a quien lo aburre todo,
de un cansado soplido
me aventará el olvido.

"humildad", Ocre, 1925, en Alfonsina Storni, selección de poesía, 2001

lunes, 22 de marzo de 2010

en esos enunciados se agota la ficción, Rodolfo Walsh


1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.

(...)

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.


Rodolfo Walsh, C. I. 2845022

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977
Carta abierta a la junta militar (fragmento)

Publicado por Roxana Palacios, en adhesión a la libertad de expresión y rechazo a los gobiernos de facto. Texto completo en http://www.literatura.org/Walsh/rw240377.html

domingo, 21 de marzo de 2010

la necesidad que uno tenía de encontrarlo, Francisco Urondo

(...) "Ustedes viven tratando de escribir -me dijo una vez-, eso me da miedo. ¿Qué es un poema, muchacho, comparado con esta ciudad, con este viento?" Yo le quería decir a José que no escribía por elección, que en mí eso es una necesidad tan natural como lo era para él contar sus fantásticas historias, pero me cortaba el discurso con un palmotazo en el hombro. En el fondo él sabía lo que yo quería decirle; en el fondo a los dos nos ocurría lo mismo. Sólo que él necesitaba otro lenguaje, un lenguaje efímero, que se consumiera en el acto, como un fósforo. Eso era para él la poesía.

"José", PBA, n. 16-17, 1954, p.3, en Poesía Buenos Aires 1950-1960, 2010

jueves, 18 de marzo de 2010

lo que pertenece al cuerpo vuelve al cuerpo, Diana Bellesi

Como se entra a un cuerpo. Lento descenso hacia el origen. Una voz nos llama hacia atrás y nos sostiene sobre la orilla fugitiva del presente. Viñetas en el álbum de la Aldea. Alma que abraza los océanos y se queda colgando sobre la nada. Hay agua bajo mis pies. La herrumbre de un arado y el polvo leve que marca el sitio del pan, de la escoba y la leche. Faenas invisibles que ninguna arqueología rescata. Lo que pertenece al cuerpo vuelve al cuerpo: muerte, alimento y rito. Vasija de arcilla americana.

de Coda, "Danzante de doble máscara", 1985, en Poetas argentinas 1940-1960, 2006

sábado, 13 de marzo de 2010

¡ah! la compulsión de conocer, Alberto Silva Castro

Son mareas para moverse a tientas
Son cornisas
donde mejor ciego que vidente
Pero la pretensión de ver

¡ah!
la compulsión de conocer. Farfullamos

y la boca se nos llena de palabras vacías
semillas de sandía entre dientes sonrientes (escasos
moscones pegajosos nos persiguen
por los entresijos del verano

No faltará la duda. Su dejo apenas turba
el cristal de unos gestos que solían
ser inocentes, prácticos. Cuando se trata
de un hábito ampuloso,
de un recurso torcido, la retórica se vuelve
el más viciado de los engreimientos

(la cortina
pesada nos margina del tabernáculo del desconocimiento
¿qué se fizo aquel desaprender tan codiciado
¿qué se fizo el milagro de aunque sea un instante
perderse en asombros reverentes

(Un hombre. Se diría que inmóvil pero es pura
apariencia
Su máscara se afana recorriendo
el vasto solar de los negocios. Recoge bayas

amargas

quiere vaciar el río
con las manos (Un hombre al parecer sentado
a veces no es más que un envoltorio que deriva

en secreto un cadáver

que se niega a sí mismo. Un disparo
que apunta a su entrecejo

al cabo de unas horas y al sonar

la campana y al regresar intacto

a las trincehras de la acostumbrada dispersión
en condiciones de jurar que algún día
que instalado en su inclemente almohadilla
que los cielos abiertos y que el profeta

Elías
bajando a recibirlo en su carro de fuego


"Un viajero inmóvil", en El viaje, 2002

Foto: La boîte de Pandore, , René Magritte, 1956

jueves, 11 de marzo de 2010

siempre y solamente: Macedonio Fernández

Con prólogo de Rodolfo Alonso y poemas de Macedonio Fernández se inicia la edición de Poesía Buenos Aires 1950-1960 Antología Intima, de Ediciones del Dock, 2010, una selección de los 30 números de una revista de vanguardia publicados durante esos años, de lectura insoslayable para vos, macedoniano.



Palabras terminan

Más allá de tí, Muerte, fuimos con Ella.
Vueltos de la muerte vivimos.
Y yo ahora solo. Ella tornada a tí.
Y después de tí me espera.
Deidad, ni Cielo, nombrarlo no lograron
Al Misterio que Deidad ni Cielos interponen;
Su ademán distrayente no quisimos.
Sólo el Todo-Misterio disminuido
En que nos sabemos Eternos.
Desdeñamos distracción de Leyendas.
Sólo un misterio que no se nombra.
Sin momento ni Lugar.

A manos temblorosas cayo Él ahora
de lo que tembló en el presentir


Ya es de día, el presentido día
Que temblaba en nosotros al pensarlo
Entre los por venir del amor nuestro.
Día que habría de brillar sólo para uno de los dos
Y en que vería mis dedos infelices llegándose a sus ojos
Sin mirada, para correr los párpados. Que cubrieran
De miradas a los que ya eran ojos sólo para ser vistos.

PBA, n. 30, 1960, en Poesía Buenos Aires 1950-1960 Antología Intima, 2010

martes, 9 de marzo de 2010

donde es posible beber algo más que la sed, Liliana Díaz Mindurry

Si tejiendo, como los dioses, pudiera hallar la pequeñísima llave de las cosas,
caminaría en el filo de la noche con la ferocidad de un niño,
con la inocencia de una víbora deslizándose sobre un cristal trizado,
cruzaría los desiertos con un pájaro muerto en la garganta,
y sin prometer, como ellos, camastros para hacer el odio,
ramas quebradas para unir desesperanzas,
lograría la transparencia.

Si tejiendo, como los dioses, pudiera despertar los cuartos incesantes de otros tiempos,
celebraría la agonía sobre la almohada de la infancia,
jugaría al juego de los leones dormidos y de los dragones que sueñan
en la espesura de los ciervos blancos que huyen sobre la piel sedosa del relámpago.

Entonces tejiendo construiría el territorio improbable
donde la palabra no es de arena,
donde el amante no se deshace en el bosque de cada amanecer,
donde es posible beber algo más que sed,
y que asistir al propio llanto descreyendo de él.

Porque no hay milagros de hermosura que destruyan los hilos del infierno,
ni jazmines que sobrevivan a la ira de los ángeles.

¿O es que no sabemos que los dioses curan la sed volviéndola cántaro sin fondo?

Soy Arachné la tejedora.
Desafío a los dioses.

"Camino de penumbra", Canto Segundo, Paraíso en tinieblas, 1991

lunes, 8 de marzo de 2010

mujeres del arte, mujeres del mundo

">

Women in Art, Philip Scott Johnson, 2007
Saraband, Suite 1 p/solo cello, J.S. Bach, 1717-1723

lunes, 1 de marzo de 2010

no hay poetas, existen los hablados por la poesía, R. Zelarayán

La música es un lenguaje de puros significantes, es el gran arte. Y yo me muero de envidia, porque en realidad soy un músico fracasado. Pero la música, en especial el Jazz moderno en permanente evolución, ha sido y es lo único que me ha enseñado la verdadera estética operativa.
Macedonio Fernández me ayudó a redescubrir ese mundo que yo quería olvidar tal vez para poder trepar mejor...Un buen día me encontré en Buenos Aires con que quería irme a Europa...Evidentemente estaba en un pelo de ser porteño. Pero no me fui a Europa ni creo que me vaya nunca. No señor, ni beca ni vaca, me quedo aquí.
Macedonio Fernández me hizo comprender que las reuniones de argentinos, incluso en Buenos Aires, son largas ruedas de mate donde uno charla, se ríe y se pone triste...
Que esas reuniones son verdaderas fiestas del lenguaje.
Yo me he reído con estos, (¿mis?) poemas, y por momentos dejé de reír. Pero eso es cosa mía. No sé si pasa algo. Gracias, Macedonio, de todos modos, por atajarme y explicar, es decir, por hablar de lo que es hablado.
Todo lo que digo puede parecer muy nacionalista pero en realidad soy entrerriano primero, después tucumano y salteño. Mis amigos de aquí me acusan de franchute. Realmente no sé qué decir.
(...) Hablar de la humanidad en abstracto me parece el colmo de pedantería, paternalismo y solemnidad (las cosas que odio más) El hombre es para mí mis amigas y amigos, presentes, pasados y futuros, y también mis enemigos. No soy místico, no quiero salvar a nadie, sólo quiero.
(...) No creo en la poesía cantada ni recitada. (No creo en el café concert para desculpabilizar empresarios izquierdistas)
La poesía debe leerse. La única poesía que no se lee es la de los actos y palabras que no se proponen ser poéticos.
En fin, el lenguaje es para mí la única realidad. Esto no es ninguna novedad, es una simple afirmación. Si la realidad está en alguna parte, está en el lenguaje.
La primera tarea del hablado por la poesía ha sido nombrar las cosas. Las cosas que no son las cosas sin las palabras. Pienso que el realmente hablado por la poesía es el que sigue y seguirá nombrando las cosas, es decir cambiándolas, transformándolas continuamente. La poesía es renovación, subversión permanente.
Insisto en que no hay poetas, hay simples vectores de poesía.
En un verano de cuarenta y cuatro grados en Santiago del Estero me acordé de los que se dicen poetas cuando vi en una canilla reseca unas moscas que hubieran dado todo por una gota de agua. Así es, los llamados poetas se disputan las canillas, pero el agua no les pertenece...ni la tierra, ni el aire, ni nada. Hay que conformarse nada menos que con las palabras!
No creo en los géneros literarios. Cada persona tiene su propio discurso permanente, un río perenne y subterráneo que constantemente amenaza desbordarse. La mayoría de la gente le pone diques, pero así y todo a veces su rumor se escucha. La prosa es poesía o nada. Entre la escritura que llena toda la página y la que no la llena hay sola una diferencia de escandido, de tempo, de períodos. Es un poco, pero muy a grandes rasgos, la diferencia entre la música sinfónica y la música de cámara.
En suma, las fuentes de la poesía están en la infracción constante de la convención que nos vendieron como realidad. En todo lo gratuito, en el amor, en el lenguaje de los chicos, en las conversaciones sin límite de tiempo (...tómese otro mate!), en las situaciones límite en que los discursos de los otros movilizan enérgicamente el discurso de uno y viceversa.

"Posfacio con deudas" (fragmento), en Ahora o nunca, Poesía reunida, 2009

miércoles, 24 de febrero de 2010

a medida que te internas, Arnaldo Calveyra

De nuevo ante tus ojos el espejo de proferir palabras, intocado espejo de nuevo intacto, desprovisto, por momentos, de hombre.

¿Pregunta acaso?, ¿te pregunta acaso? Nadie en él. Nadie a través suyo.

¿No queda nadie en el espejo? ¿Nadie entre palabra y palabra capaz de interrogar por la piedad del cuarto, de interrogar con su ojo glauco por la cancel agobiada bajo el percal de la glicina?

Me recuerdas la oblicuidad de la palabra en el momento de encontrar cabida en el verso.

Arnaldo Calveyra, Poesía reunida, 2008

domingo, 21 de febrero de 2010

oh, cuidar lo fugaz bajo el sol..., José Watanabe

Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil

Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
Yo soy el guardían del hielo.

José Watanabe, Perú (1945-2007)
"El guardián del hielo", en Cosas del cuerpo, 1999

viernes, 19 de febrero de 2010

aturdidos por los ruidos del mercado, Liliana Heker

Lo susurra el mundo editorial, lo aseguran los libreros, lo acpeta con melancolía el escritor: la literatura argentina no se vende. Para atenuar los efectos de esta desdicha podríamos apelar a aquel imborrable poema de Guillermo Boido -"La poesía no se vende, / porque la poesía no se vende"- que, con fulgurante brevedad establece una ética de la escritura. Pero, aplicándolo a nuestra actualidad literaria, sólo estaríamos insinuando una verdad a medias. Es cierto que, salvo excepciones, el escritor argentino no pretende venderse a través de sus cuentos o sus novelas -olvidables o fundamentales, bellamente construidas o abrumadas de descuidos, intensas o triviales o aburridísimas, puede asegurarse que las ficciones argentinas, en su mayor parte, han sido escritas por una razón mucho más compleja y válida que la de ser objetos vendibles-; pero también es cierto que, aturdidos por los ruidos del mercado, o desesperados por vender (como si en eso se cifrara el acceso a la gloria, el escritor suele aceptar, sin cuestionarlos, los mandatos y los valores que dicta el poder en lo que concierne a la literatura. Al menos se comporta públicamente como el que los acepta. Y entonces no sólo se traiciona en su doble condición -en tanto intelectual y en tanto artista- de cuestionador. Además se equivoca. Se transforma a sí mismo en un híbrido; y a la literatura en un espacio chato y poco confiable. En una cosa que no vende, diría, si el término me pareciera relevante. Pero no me lo parece.

"El lector, ese cazador solitario", en Las hermanas de Shakespeare, 1999

lunes, 15 de febrero de 2010

libros viejos, libros nuevos, Roxana Palacios

En su artículo “Por qué leer a los clásicos”, Italo Calvino comenta algunas lecturas de juventud y alienta a todos aquellos que, llegada la madurez, no hayan tenido la oprotunidad de leer algunos textos fundacionales de la literatura universal: Se llama clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos*
Es fácil reconocer a los clásicos, se imponen por inolvidables. La fuerza está en la atracción, un resto que no terminamos de recorrer y que pide nuevas y nuevas lecturas. En los clásicos, la muerte es una figuración iniciática y en cada renacer viene impresa la huella de las lecturas que nos anteceden.
A semejanza de los antiguos talismanes, tu clásico es aquel texto que no puede serte indiferente, vale tanto una obra antigua como una moderna, siempre y cuando puedas poner a funcionar el verbo releer.
Es clásico aquello que persiste. Es clásico lo que no se consume. Y si alguien objeta que no vale la pena tanto esfuerzo, citaré a Cioran (que no es un clásico, al menos de momento, sino un pensador contemporáneo que sólo ahora se empieza a traducir en Italia): «Mientras le preparaban la cicuta, Sócrates aprendía un aria para flauta. "¿De qué te va a servir?", le preguntaron. "Para saberla antes de morir"»*, contestó.


* “Por qué leer a los clásicos”, en Por qué leer a los clásicos, Italo Calvino, 1981
Texto completo (1993) en http://www.urbinavolant.com/archivos/literat/cal_clas.pdf

miércoles, 10 de febrero de 2010

por nosotros mismos o ni siquiera eso, Paula Jiménez

Donde quiera que vaya
tomo agua,
porque hay cosas
que son inalterables, más largas
que vos y yo
que nuestro tiempo.
A veces miro
un horizonte y me pregunto
cuántos atardeceres más veremos.
Otras sigo de largo, continúa
el agua circulando al lado mío
un hecho cotidiano o la carencia
de que igual al caudal
para mí
correrá la vida.
Nunca sé más de lo que veo, soy
del mundo la experiencia sensitiva
la que no puede
imaginar lo disipado
lo disuelto,
la que peca
de no haber sido como el árbol
carente de voluntad.
Nada sucederá mañana, pienso
y siento
responsabilidad sobre mi muerte,
como si hubiésemos perdido en estos años
la oportunidad de dios.

Desencanto, en Poetas Argentinas (1961-1980), 2007
Foto: Susana Thénon

jueves, 4 de febrero de 2010

el Eternauta me llamó él, Héctor Oesterheld

Un crujido en la silla del otro lado del escritorio. Alcé los ojos y ahí estaba, otra vez: el Eternauta, mirándome con esos ojos que habían visto tanto. Durante un largo rato se quedó ahí, mirando sin ver el tintero, los libros, los papeles desordenados sobre el escritorio.
-Te conté de Hiroshima... - dijo y apoyó la cabeza ya blanca sobre la mano-. Te conté de Pompeya...
Hizo una pausa, me miró sin verme; de pronto sonrió.
-Ni yo mismo sé por qué te hablo de todo eso... - y la voz le venía de quién sabe qué eternidad de espanto, de quién sabe qué inmensidad de dolor y angustia-. Quizá te hablo de todo esto para borrar con otro horror el horror que trato de olvidar. Mientras cuento vuelvo a vivir lo que cuento... Y si hablo de Hiroshima, si hablo de Pompeya, olvido el horror máximo que me tocó vivir.¿Qué fue Pompeya, qué fue Hiroshima al lado de Buenos Aires arrasado por la nevada?

El Eternauta, 1957

un hombre con media res al hombro, Diego Muzzio

florece porque florece
Angelus Silesius

Un hombre
con media res
al hombro
cruza la calle
bajo la lluvia.

El hombre
vestido de blanco
doblado bajo la carne
trabaja;
concentra la fuerza
de sus músculos vivos
en soportar el peso
de la carne muerta.

Mirado desde aquí
el hombre parece
uno de los ángeles
que asoló Sodoma;

y la res que carga
un hombre despellejado
cuya carne será
pasto del fuego.

Hombre y ángel,
res y hombre
pueden confundirse
mirados desde aquí
y uno puede pensar
que ciertas escenas
son signos
de un alfabeto oscuro.

Hombre y ángel,
res y hombre
pueden confundirse

la lluvia y la carne
pueden confundirse
también
en sus últimos gestos:

la lluvia
cae porque cae.

"Carne", en Hablar de Poesía,1999

martes, 2 de febrero de 2010

el que pide para otro no mendiga, Macedonio Fernández


A poco que se elogie la acción de un hombre le oiremos decir: "Mi descanso es pelear", o "Para dormir y reposar me sobrará tiempo en la muerte" Ya hubo quien lo dijo entre los hombres célebres. Embotamiento de sí mismo y cinismo, de todo hombre es la miseria y la derrota: el hombre que no las ve en sí, en su roto y golpeado curso individual, es un poco más ciego que los ciegos que somos todos, así sea un Julio César o un Newton. Honrado es el hombre del tranvía, el cliente que espera en la antesala de un estudio. Habiendo de esperar, reemplaza la espera por el sueño, que es el artículo de sustitución apropiadísimo y a su alcance: lo tiene y lo usa. Mi prójimo allí enfrente se ha quedado dormido en su silla. Se ha dicho: qué hacer del tiempo: dormirlo.
Cuando la vida sólo es tiempo, lo único absolutamente honesto, lo que haría un niño, debe hacerlo un hombre, un poeta, un genio: dormirlo.
Al azar me he traído dos libros: "Extractos de Schopenahuer"; otro: "Extractos de Goethe" Además de esa semejanza se trata de dos autores alemanes; los dos libros están en inglés; ambos de agradable aspecto, encuadernación inglesa y parecida y de parecido tamaño. Y comienzan con una biografía de Schopenahuer y de Goethe, en cuya última página trátase de los rasgos de sus últimas horas de vida. Aparece el "Mehr licht" de Goethe tan rememorado y tan tontamente fantaseado y que significa meramente que en sus ojos se refugiaba un último apetito fisiológico: el placer de la luz, apetencia universal zoológica, vegetal, quizá mineral.
El pobre hombre en todo hombre, como diría Schopenhauer, el pobre diablo que llora, se acobarda y se atonta en todos nosotros, el pobre diablo improgresable que no será reducido nunca a un cuantum disimulable por los supuestos progresos de la Inteligencia, se moría en el envase glorioso de un Schopenahuer o un Goethe; había durado tanto como ellos, había sido el dueño de casa en ellos y tenía la última palabra: pedía luz, aplausos, cualquier cosa. Pedía para sí, para Schopenhauer, para Goethe: pedía, mendigaba. El que pide para otro no mendiga. Una madre, un padre como hay tantos que no han escrito, que no han inventado nada más que el altruísmo y la modestia, pediría para su hijo, para su esposo, porque hay humanos sin pobre diablo.
En el pedir para sí y en el obrar para sí intelectual o muscularmente, no hay ética ni estética. Sólo el altruísmo es ética y es belleza. Y es felicidad.

"Todo-tú", Macedonio Fernández (1929)

lunes, 1 de febrero de 2010

sus hombres, los hombres de este río, Aroldo Conti

La muralla de juncos oscurecen las bocas y algunas aparecen marcadas, por ese motivo, con largas estacas que sobresalen de la línea verde.
Pero también el río abierto tiene su encanto y el camino es bastante más corto. De todas maneras, aun por ahí, iba a tener oprtunidad de observar los altos árboles, irguiéndose, al parecer, un poco echados hacia atrás, contra el cielo diáfano y profundo del verano.
Vació el agua del bote y descendió rápidamente hacia el río abierto, impulsado por una correntada formidable. Aprovechó el impulso del agua para fumar un cigarrillo, dejándose llevar a camalote y corrigeindo de vez en cuando la deriva con un rápido golpe de remo.
Cuando llegó al banco se dejó llevar hasta donde calculaba que había atado la línea. Los juncos se asomaban apenas, porque el agua estaba todavía alta. De manera que no había rastro en la línea. Sin embargo decidió buscarla, simplemente por el placer de acertar con ella y, en cierto modo, de contrariar al río. La verdad que el río es ajeno a todo sentimiento, pero muy a menudo parece animado por un humor sombrío.
El río es espléndido y el hombre se siente misteriosamente atraído por él. Esto es todo lo que se puede decir.
Ese hombre se detiene junto a sus aguas y observa la susurrante vastedad con cierta nostalgia, como si hubiera extraviado algo muy querido y absolutamente primordial en medio de este río semejante a la eternidad. Eso, tal vez, le induce a pensar que el río es bueno.

Sudeste (fragmento), 1962

sábado, 30 de enero de 2010

cada cual con su bolsa de papel, Silvia Camerotto

ah! el mar de la pasión
que no reviste calma
cinco días por un peso
cinco
la mala vida
la vida mala
malita
malita está
la niña oscura

mujer oscura
sonríe
abarca
no se contiene
en la contienda del torrente
mientras el monstruo acecha
para comerle el alma a dentelladas

la trae la marejada
después la vuelve
malita
malita está
y cinco días sumergida
y el mar no resiste calma

420 minutos de abstinencia, 2008

miércoles, 27 de enero de 2010

declaro a la faz de la tierra que uso bufanda, Javier Adúriz

Cuando nací estaba muerto. Me sacaron con violenta cesárea, babeando un líquido verde y ahogado por el cordón umbilical. Todavía oigo a la enfermera mientras se quitaba los pirelli de látex: no es un dios, señora, este coso tiene pitito...
Aun así, me considero un afortunado de la vida, aunque me haya trabajado desde entonces una incómoda intimidad barroca, toda vez que vivir resulta estar muriendo. Pero para salir dignamente de esta melaza autobiográfica, declaro a la faz de la tierra que uso bufanda, no tanto por el fresquete matinal, sino atado a aquella noche de origen.

Ya ves el tren
A qué velocidad
Y con fantasmas

Esto es así, 2009

lunes, 25 de enero de 2010

por eso casi nadie me saluda, Juana Bignozzi

Hace unos días he decidido luchar
y la sola idea de la lucha
me ha producido un cansancio tan infinito
que hasta mis mejores amigos guardan distancia respetuosa.
Además como he pasado al lado de los ríos más famosos del mundo
y no me suicidé en ninguno
mi falta de amor por la humanidad está suficientemente demostrada.
Como siempre hablo de los demás pero digo yo,
todos pueden dormir serenos
pensando que estas locas historias sólo pueden ser mías,
que ya sabemos qué clase de persona soy.
Mis mejores amigos sufren en distintas partes del mundo
y yo escribo cartas graciosas
sentada en medio del desierto bajo el sol de enero,
mientras mis vidas muertas insisten en volver.
Algunos de mis mejores amigos no se engañan
y me ofrecen tardes plácidas, retiran los objetos molestos,
hecen lugar a mi ruido.
Como soy infinitamente perezosa
creo que nunca intentaré luchar,
por eso casi nadie me saluda, otros dicen pobrecita,
y mis mejores amigos se burlan despiadadamente de los ingenuos
y no me hacen caso.

"spirit o sentido del humor, como gusten"
en PuentesPontes
Poesía argentina y brasileña contemporánea, 2003

domingo, 24 de enero de 2010

el cangrejo de Chuang Tzu, Italo Calvino

Entre muchas virtudes, Chuang Tzu tenía la de ser diestro en el dibujo. El rey le pidió que dibujara un cangrejo. Chuang Tzu respondió que necesitaba cinco años y una casa con doce servidores. Pasaron cinco años y el dibujo aún no estaba empezado. Necesito otros cinco años, dijo Chuang Tzu. El rey se los concedió. Transcurrieron diez años, Chuang Tzu tomó el pincel y en un instante, con un solo gesto, dibujó un cangrejo, el cangrejo más perfecto que jamás se hubiera visto.

"Rapidez", en Seis propuestas para el próximo milenio, 1998

Como el puente del Koan, Teresa Arijón

Que el poema sea, como el sutra, revelación de lo evidente: "no hay luna en el agua; la luna que se ve reflejada es creada por el agua"
Como los budistas contemplan los mundos: llama vacilante, sombra, eco, espantapájaros.
Como el espejo reluciente del zen, que en ningún lugar resplandece.
Como el puente del Koan, que fluye donde el agua no fluye.
Como el canto de las ranas y la luz de la luciérnaga.
Como la lluvia, como las primeras marcas de las gotas en la tierra seca.
Como la hiedra falsamente infinita que desemboca en el castillo
del ogro.
Como la ogresa medieval que amamanta al lobo.
Como el lobo feroz que lleva su corazón de tela cosido en el pecho.
Como el regalo en la tradición japonesa -la caja que puede contenerlo todo, es decir nada- "suspendido entre dos desapariciones" (la de quien lee, la de quien escribe)

"Ars poética", en Monstruos
Antología de la joven poesía Argentina, 2001

sábado, 23 de enero de 2010

talleres y seminarios Macedonio Fernández, por Javier Adúriz, Silvia Camerotto y Roxana Palacios



Está abierta la inscripción para los talleres y seminarios Macedonio Fernández (lectura y escritura creativa) Para leer los programas, cliqueá sobre las fotos en la columna derecha "actividades de verano" o envianos un mail a macedonianos@gmail.com para solicitar la información.
Inicio de las actividades: febrero / marzo de 2010. Cupos limitados.
Teléfono: 156-782-4551



“Quise distraerte, no quise corregirte, porque al contrario eres el lector sabio, pues practicas el entreleer que es lo que más fuerte impresión labra, conforme a mi teoría de que los personajes y los sucesos solo insinuados, hábilmente truncos, son los que más quedan en la memoria"
“Te dedico mi novela, Lector Salteado; me agradecerás una sensación nueva: el leer seguido”


Macedonio Fernández
Museo de la Novela de la Eterna, 1967

viernes, 22 de enero de 2010

una mujer desnuda de espaldas a mi sangre, Jorge Boccanera



Recital de Jorge Boccanera en Eterna Cadencia el martes 26 de enero a las 19, Honduras 5582, esquina Fitz Roy, Palermo. Teléfono 4-774-4100. Entrada libre.




XXV

Dame lo que centellea:
olla para hervir los colores del bosque,
latidos de animal asustado en el centro de un tronco,
y unos labios con ganas de arrojarse al vacío.

Dame lo que camina:
pelambre de incerteza y collares de dientes,
una mujer desnuda de espaldas a mi sangre,
brasitas del deseo donde apoyar los pies.

Dame lo que merodea: el crujir de un aroma,
clamor de lo que se despeña, ruido
de caracoles triturados.

Dame
lo fugitivo para siempre.

Tambor de Jadeo, 2009

la metáfora produce una aproximación a lo real, A. G. Palacios

Como sabemos, Aristóteles fue el primer pensador que trató sistemáticamente el tema de la metáfora. En la Poética define la metáfora: “Metáfora es traslación de nombre ajeno; ya del género a la especie, ya de la especie al género, o de una a otra especie, o bien por analogía”1 Así, el filósofo de Estagira hace de la metáfora un género en el cual ubica como especies, la sinécdoque y la metáfora propiamente dicha. Sin embargo, destaca la última especie, es decir, la metáfora proporcional, ésta última llamada por analogía, consiste en vincular cuatro términos de manera tal que el primero es al segundo como el tercero es al cuarto. Así, “la vejez es a la vida como la tarde es al día” o “el alma es al cuerpo como la vista es al ojo”
Usar metáforas dice Aristóteles es descubrir la semejanza entre cosas diversas, es decir, que el entendimiento volcado a captar lo que las cosas son, descubre, además, relaciones entre los entes.
“Es con todo grandemente importante saber usar convenientemente de cada una de las cosas dichas: palabras dobles y peregrinas, pero lo es mucho más y sobre todo, el saber servirse de las metáforas, que, en verdad, esto sólo no se puede aprender de otro, y es índice de natural bien nacido, porque la buena y bella metáfora es contemplación de semejanzas”
Pero, ¿qué es lo semejante?
Aristóteles nos dice que semejantes son dos cosas diversas que tienen una cualidad común. La metáfora se produce en virtud de una analogía que se hace presente en el entendimiento. La metáfora es una proporción de semejanza.
Como indica Paul Ricoeur: la semejanza guía y produce la metáfora. La epifora, o sea, la transposición, consiste en la asimilación que se genera entre ideas extranjeras. Este proceso supone un ver o intuir lo semejante.
Ver lo semejante es ver lo mismo en lo diferente. En la metáfora lo mismo opera a
pesar de lo diferente. Al interpretar la metáfora como descubrimiento de nuevas
semejanzas en el seno de lo real, Aristóteles, establece una tesis fundamental en su teorización acerca de la metáfora: el valor cognoscitivo de la misma. En esta misma línea, Paul Ricoeur afirma: “¿No puede decirse que la estrategia del lenguaje que actúa en la metáfora consiste en obliterar las fronteras lógicas y establecidas, para hacer aparecer nuevas semejanzas que la clasificación anterior impedía percibir?”2
Hablamos, pues, de verdad metafórica, entendiendo la metáfora como atribución y no como mera sustitución de un nombre. Si la metáfora implica atribución se dice que P le conviene a S y, si lo que se dice es en la realidad, entonces estamos en la verdad. Por lo tanto, la metáfora no es sólo un modo de decir sino de pensar la realidad a partir de determinadas atribuciones.
(…) La metáfora no es un mero adorno del lenguaje. La metáfora descubre semejanzas, hace ver una cualidad común en lo diverso, aproximando cosas alejadas para el pensamiento habitual. Genera asombro porque rompe la continuidad del lenguaje y nos hace ver3. La belleza acompaña a la metáfora pero no es su razón de ser.
El lenguaje metafórico no es un lenguaje aséptico que no introduce ninguna significación nueva. El lenguaje es un precioso bisturí que recorta las posibilidades del pensamiento, porque el lenguaje vigente delimita un campo finito, aunque indefinido, de desarrollos en los que puede expandirse el pensamiento.
(…) La metáfora rompe la isotopía del contexto y abre nuevas posibilidades al pensar. La metáfora produce una aproximación a lo real desde la cual es posible pensarlo de manera inusitada. La metáfora destaca una característica del objeto hasta entonces velada.
La metáfora hace manifiesta la capacidad del intelecto para descubrir
relaciones. Nuestro intelecto es capaz de descubrir relaciones en el seno de la realidad misma. El entendimiento humano busca continuamente establecer nuevas relaciones que le permitan una mayor comprensión de lo que es. Y es aquí donde vemos operar la metáfora, que hace posible, a partir de una relación de semejanza, penetrar más acabadamente en el ser de las cosas.
La metáfora reúne en sí el momento sensible de la representabilidad con la
intuición intelectual permitiendo “ver lo invisible en lo visible”
(…) El pensamiento se encarna, iluminando en la sensibilidad un contenido que, estando en lo sensible, no es de suyo sensible.

Alberto Gustavo Palacios, “El valor cognitivo de la metáfora”, ENDUC, 2007

Imagen: Golconde, René Magritte, 1953
Texto completo en: http://www.enduc.org.ar/enduc4/trabajos/t128-c14.pdf
-------------------------------------------------------------------------------------
1 Aristóteles, El arte poética. Espasa-Calpe, Madrid, 1976, p. 65
2 Paul Ricoeur. La metáfora viva. Megápolis, Buenos Aires, 1977
3 “Sea nuestro punto de partida el siguiente: que aprender con facilidad es algo naturalmente agradable para todos y que, por otra parte, las palabras tienen un significado determinado, así que los nombres que nos enseñan más son los más agradables. En consecuencia, las palabras raras nos son desconocidas; las precisas ya las conocemos, así que es la metáfora la que consigue mejor lo que buscamos”
Aristóteles,La Retórica. Alianza, Madrid, 2000, p. 272

lunes, 18 de enero de 2010

no entiendo a los perros, Patricia Severín

XXVII-con perro (uno)

No puedo descifrar la inutilidad del perro
orinando los neuméticos

No es un perro
son dos tres cuatro

Primero olfatean quién sabe
qué lejano vestigio
de otros olores caninos
reflexionan
se rascan
observan

No entiendo a los perros
y su perpetuo deseo
de bautizar sin discreción
errantes parientes lejanos


(onu) orrep noc-IIVXX

Terminé con mi destino de perra
circuncidando
el lugar esquivo
donde brotan los hijos

entonces mi cabeza tomó posesión
de mi vientre
y él ya no pudo
enten derse conmigo


Poemas con bichos, 2003
*

sábado, 16 de enero de 2010

inmóvil como un dios que se ha cruzado de piernas, Leopoldo Marechal

"Adán Buenosayres abandonó la pipa Eleonore que ya se enfriaba entre los dedos, y contempló sus manos, dos cosas grises y muertas acabadas en cinco puntas grises y muertas. En aquel mismo día que adelantaba su paso vulgar de naranjero, cuántos destinos posibles le ofrecían la tierra y el agua. Pero, qué haría él con sus manos de cinco puntas. Un jugador tramposo, un tejedor de humos, eso había sido él, y eso era. Más hubiera valido jugarse todo, como el abuelo Sebastián, en la gran ilusión que tejía afuera cada hombre y que se llamaba un destino: buena o mala, sublime o ridícula, de cualquier modo habría sido un gesto leal, una postura honrada frente a lo Absoluto. Pero él, inmóvil como un dios que se ha cruzado de piernas y se hace espejo de sí mismo, había dado siempre en la locura poética de adjudicarse, desarrollar y sufrir ad intra sus destinos posibles, mediante cien Adanes fantasmagóricos que su imaginación hacía vivir, triunfar y morir. ¿Quería ser gobernante, artista de cinematógrafo, plutócrata o santo? Le bastaba con cerrar los ojos, y entonces un Adán sutil gustaba el sabor del poder, o se cubría de laureles, o amasaba el oro de la fortuna, o era enterrado con la palma del martirio"

Adán Buenosayres, 1948

jueves, 14 de enero de 2010

la Tierra es una esfera, no hay que olvidarlo, Hugo Caamaño

Después de todo los griegos, el cristianismo (en parte), el marxismo, Nietzsche, Freud, no son más que fenómenos europeos, formas particulares de ese espíritu. Pero la Tierra es una esfera, no hay que olvidarlo. Vale decir que cualquiera que no sea europeo puede -si quiere- aproximarse a tales fenómenos de frente, por atrás, de costado, y, por supuesto, desde arriba.

18 "Aproximaciones", Las siete palabras, en Delirios de grandeza, 1982

martes, 12 de enero de 2010

la puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo, Aldo Pellegrini

(...) La poesía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.
(...) El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. La poesía es una mística de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad, sino que participa de ella.
La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia.

* "Se llama poesía a todo aquello que cierra la puerta a los imbéciles", en Para contribuir a la confusión general, 1987
* Foto: Antonio Miranda

domingo, 10 de enero de 2010

otro libro como éste, Juana Manuela Gorriti


Señor D. José Hernandez.

Lima, Abril de 1880
Primo mio y querido amigo:

Por mi hijo Julio he sabido con pena que Vd. no recibió la carta en que le daba un millón de gracias y felicitaciones, anunciándole haber llegado á mis manos el precioso obsequio con que Vd. me favoreció: la segunda parte de su bellísimo poema, «Martin Fierro».

En Lima ha tenido entusiasta acogida esta publicación, cuyas bellezas poéticas deleitarán á los lectores de todas latitudes; pero solo á nosotros, hijos de ese país mágico del fantasista lenguaje, nos será dado gustar con su deliciosísimo sabor, el colorido local de esas gráficas imágenes que hacen de este libro una serie de cuadros plásticos de sorprendente verdad.

— Estoy encantado con el «Martin Fierro» de Hernandez — díjome uno de los primeros literatos de Lima.

— Y sin embargo — respondí — para ustedes, ese hermoso poema es Rosario en Berberie.

— ¿Por qué?

— Porque la mitad de sus bellezas son para ustedes sanscrito: no las comprenderán.

— Pues yo las percibo muy bien.

— ¡Error! O sino expliqueme Vd. esta:

Nos retiramos con Cruz
a la orilla de un pajal.
Por no pasarlo tan mal
en el desierto infinito,
hicimos como un bendito
con dos cueros de bagual

— Pues claro: en lo del bendito expresa la prontitud con que arreglaron las pieles de ese animal.

Y cuando le hube explicado el problema de la frase, picóse enormemente y no me ha perdonado aquella explicación.

Espero que á estas horas, estará Vd. escribiendo otro libro como este, que es como una golosina: una vez gustado, se anhela otro semejante.

Saludamos á Vd., Julio y yo, y le estrechamos cordialmente la mano.

De Vd. prima y afectísima amiga.

Juana M. Gorriti
*

viernes, 8 de enero de 2010

complicar la felicidad: Marco Denevi

Un parque. Sentados bajo los árboles, ella y él se besan.
-Él: te amo.
-Ella: te amo.
Vuelven a besarse.
-Él: te amo
-Ella: te amo.
Él se pone violentamente de pie.
-Él: ¡Basta!, ¿Siempre lo mismo? ¿Por qué cuando te digo que te amo no contestas que amas a otro?
-Ella: ¿a qué otro?
-Él: a nadie. Pero lo dices para que tenga celos. Los celos alimentan el amor. Despojado de ese estímulo, el amor languidece. Nuestra felicidad es demasiado simple, demasiado monótona. Hay que complicarla un poco. ¿Comprendes?
-Ella: no quería contártelo porque pensé que sufrirías. Pero lo has adivinado.
-Él: ¿Qué es lo que adiviné?
Ella se levanta, se aleja unos pasos.
-Ella: que amo a otro.
Él: lo dices para complacerme. Porque yo te lo pedí.
Ella: no, amo a otro.
-Él: ¿a qué otro?
-Ella: no lo conoces.
Un silencio. Él tiene una expresión sombría.
-Él: entonces ¿es verdad?
-Ella: (dulcemente) sí, es verdad.
Él se pasea haciendo ademanes de furor.
-Él: siento celos. No finjo, créeme. Siento celos. Quiero matar a ese otro.
-Ella: (dulcemente) está allí.
-Él: ¿dónde?
-Ella: allí, detrás de aquellos árboles.
Él: ¿qué hace?
-Ella: nos espía. También él es celoso.
-Él: iré en su busca.
-Ella: Cuidado, quiere matarte.
-Él: no le tengo miedo.
Él desaparece entre los árboles. Al quedar sola, ella ríe.
-Ella: ¡qué niños son los hombres! Para ellos, hasta el amor es un juego.
Se oye el disparo de un revólver. Ella deja de reír.
-Ella: Juan.
Silencio.
-Ella: (más alto) Juan.
Silencio.
-Ella: (grita) ¡Juan!
Silencio. Ella corre y desaparece entre los árboles. Al cabo de unos instantes se oye el grito desgarrador de ella.
-Ella: ¡Juan!
Silencio. Después desciende el telón.

"No hay que complicar la felicidad"
Falsificaciones, 1961

jueves, 7 de enero de 2010

el que sabe no sabe, Hugo Padeletti


Creo
en desconfiada desconfianza.
Intermitentes asesores, aprendí,
imponen grietas. El camino
convergente
negarán.
"El que sabe
no sabe"

Es,
mi certidumbre. Como el pez,
no sabría
trajinar. Necesita, comprendí,
aguas profundas.
En el aire
se haría aire.

Creo
como la planta.
Va
del roble a la bellota y
viceversa,
nunca igual, en

confiada desconfianza.

El Andariego
Poemas 1944-1980

miércoles, 6 de enero de 2010

los otros también esperan, Juan L. Ortiz

Vi dos hombres que se daban la mano, alegres.
Oh, vi saltar la luz de esa alegría
como un ligero fuego nuevo.
La noche, aun iluminada, de la calle no existía.
Era la noche primera y era para mí jugada de esos fuegos.
Bastaba el encuentro, el puro encuentro, para que la chispa brotara?

Y vi los otros hombres, todos los hombres encontrándose
en la fiesta revelada de una todavía tímida unidad.

Las manos se unían fuertes para que el calor no escapara
y fuera ése el hálito de la creación conjunta.

Pero las otras criaturas? Ah, todas esperan.
No es sólo "el hombre y las piedras"
Los otros también esperan, también viven y pueden "colaborar"
Desde el hombre, y fuera del hombre, para volver al hombre, quizás,
al ser que será todo, aunque humilde, en el absoluto del amor.


"Vi dos hombres..."
Obra Completa, Segunda Edición
Universidad Nacional del Litoral


Epifanía
Giotto di Bondone (1266-1337)

sábado, 2 de enero de 2010

solo el afan de no degradar la muerte, Susana Thénon


18 Todo será de nuevo grande y vigoroso.
Las tierras simples y las aguas onduladas,
los árboles gigantes y los muros diminutos;
y en los valles, fuerte y múltiple,
un pueblo de pastores y labriegos.

Y no más iglesias que cerquen a Dios
como a un fugitivo, y luego lo compadezcan
como a un animal apresado y herido;
casas acogedoras para todos los que llamen
y un sentido de ofrenda inagotable
en toda obra, en tí y en mí.

No esperar el más allá ni mirar la otra orilla,
solo el afan de no degradar la muerte
y servir, adiestrarse en lo terrestre
para no ser nuevos en sus manos.

de "Libro de Horas"
(De la peregrinación)
en La morada imposible, Tomo I

Foto: Todo será de nuevo, Poema 18
Susana Thénon

viernes, 1 de enero de 2010

un eje en leve rotación, Jorge García Sabal


Y lo que llegaba, hondo, en gotas pequeñas
que eran sí, pensamientos y sentimientos,
ensanchaba la tarde, la penumbra.
Y los pensamientos corrían sin ruido
uno junto al otro por un rato, y después,
sueltos, empezaban a subir, deslizarse,
trepar.
Se agazapaban en completa calma como si
hubieran encontrado un punto y no pudieran,
desde ahora, seguir adelante. Y todo estaba
latente y apenas real y parecía un sentimiento
repentino, perceptible, un eje en leve rotación
dando cuenta del tiempo: el tiempo
como un hilo de chispas sin fin que fuera
por en medio de ese cuarto disperso, detenido,
aproximara entre sí las cosas, ahora, como
bostezo de palabras.

Y entonces, lo llegado, ya distante, casi
en ausencia, se escribía.

En un cuarto cerrado
Tabla rasa, 1991

Claude Renoir potrait
Pierre Auguste Renoir (1841-1919)