
Creo
en desconfiada desconfianza.
Intermitentes asesores, aprendí,
imponen grietas. El camino
convergente
negarán.
"El que sabe
no sabe"
Es,
mi certidumbre. Como el pez,
no sabría
trajinar. Necesita, comprendí,
aguas profundas.
En el aire
se haría aire.
Creo
como la planta.
Va
del roble a la bellota y
viceversa,
nunca igual, en
confiada desconfianza.
El Andariego
Poemas 1944-1980
Hola!
ResponderEliminarMuy bueno este espacio y este cuento.
Si desean utilizar nuestro sitio para desarrollar el mismo, no duden en hacerlo. Un abrazo!